A lo largo de todos estos años en el Sector del Transporte, y ya son unos cuantos, voy notando que algo muy importante, al menos a mí parecer, ha cambiado mucho, me estoy refiriendo al factor humano dentro de la empresa.

No sé si es porque las formas de trabajar han cambiado, porque tendemos a todo lo grande y nos olvidamos del detalle, si es porque quienes dirigen tienen otra visión menos personal de como llegar a los objetivos, más preocupados en ir más rápido, aunque sea solo, que en llegar más lejos y acompañados.

Todo se ha vuelto más frío, sin implicación humana, somos números para los proveedores, los clientes también se han vuelto números, pero lo peor de todo es ser tú mismo un número en tu empresa. Ahora todo es lo que “diga” el sistema y hacer hasta donde me toque hacer, si se me permite decirlo, y sin ánimo de ofender a nadie, ahora todo es actitud funcionarial, una consecuencia directa de esto que vengo comentando.

Crear y trabajar como un Equipo es lo que se ha perdido, trabajar de forma ordenada y optimizada con el grupo y que ese equipo tenga un nivel elevado de rendimiento y productividad, no es sencillo, diría que es el objetivo más ansiado y perseguido de todo líder, y es que, como siempre he dicho, un buen equipo de trabajo es la mejor compañía para emprender el viaje.

Tener grandes profesionales es fundamental para que tu negocio funcione, saber delegar y apostar por el talento y lo que te pueden aportar, llegar a montar un buen equipo, es sin duda alguna, una de las claves estrella de todo éxito. Trabajar de forma individualista o como ya he mencionado antes, de forma funcionarial, conlleva muchos riesgos, entre otros, el contagio de actitud que hará que ese equipo se desarbole. Con el Individualismo, si todo se basa en una única persona por área, nos estamos perdiendo la grandeza de tener diferentes puntos de vista, varias opiniones de otros profesionales y la impagable ayuda de otros ojos… Consecuencias inevitables si no es construyendo un equipo de trabajo sólido que no tiemble con la primera adversidad, sino que salga fortalecido por aprender otras perspectivas.

Si pensamos en equipos de trabajo con éxito, a la mayoría se nos irá la mente a un equipo deportivo, cuantos ejemplos nos podrían ilustrar en este sentido, Los All Black de Nueva Zelanda, los Chicago Bulls de Michael Jordan, la Selección Española de Fútbol (2008-2012) o la de Baloncesto (2000-2017) entre otros son unos de los más claros ejemplos de cómo si un grupo está bien formado, y si tiene las piezas que necesita y cada uno conoce a la perfección qué tiene que hacer, todo funcionará de maravilla y llegarán los éxitos como equipo.

Al igual que sucede con un equipo de deporte, un buen grupo necesita tener un gran Líder que les sepa conducir, motivar, detectar los fallos y construir en positivo. Alguien que sepa inculcar y potenciar una serie de valores a su grupo, valores como;

  • Responsabilidad individual: Cada uno debe tener claro su responsabilidad individual dentro del grupo. El trabajo en equipo comienza por el individuo y hay que ser muy responsable en conocer cuáles son las tareas de cada uno.
  • Responsabilidad con el equipo: Porque en un grupo, cada integrante debe tener un nivel muy elevado de responsabilidad y compromiso con el equipo. Sin esto, nada va a funcionar porque cada uno irá por su lado sin pensar en el conjunto.
  • Honestidad: Es imprescindible ser honesto para transmitir cuándo algo no se sabe hacer, cuándo no se llega a tiempo, cuándo el trabajo supera y/o se necesita ayuda.
  • Integridad: Imprescindible si trabajamos en equipo, ya que convivimos y compartimos con otras personas el conseguir objetivos comunes. La integridad engloba otros valores que son muy importantes, como la firmeza en las acciones, la humildad, la disciplina que considero básica para el trabajo en equipo, el control emocional, el respeto e incluso, algo tan sencillo, la puntualidad, puede parecer banal pero que cuando se trabaja con otros, hay que saber cumplir para respetar al resto y su tiempo.
  • Autocontrol: En una relación sin autocontrol, donde seguro que surgirán tiranteces, nunca va a funcionar, y es que el trabajo trae consigo estrés, desacuerdos, diferentes puntos de vista y es necesario que tengamos autocontrol para saber gestionar determinadas situaciones desde la calma y mano izquierda para conseguir un acuerdo en positivo.
  • Capacidad de comunicación: Igual de importante, si no se sabe mantener una buena y saludable comunicación con los demás, ¿cómo vamos a ser capaces de trabajar en equipo? Con los demás integrantes del grupo hay que poder hablar y hacerlo en términos correctos, constructivos y de respecto.
  • Confianza: Hay que confiar, no solo en uno mismo, sobre todo hay que hacerlo en los demás. Si no confías en los integrantes del equipo y no crees que sean capaces de cumplir con sus tareas, es imposible que la relación como equipo funcione.
  • Proactividad: Hay que tener ganas, no tener miedo a dar ideas, hay que aportar todo aquello que se pueda y que ayude al equipo. Tener una actitud pasiva en la que vengan a decirte lo que tienes que hacer, perjudicará a todos. Así que hay que ponerse las pilas y que salga de nosotros todo aquello que podamos.
  • Organización: Sin ella, el caos y el desorden tomarán las riendas de todo, y eso tiene una sola dirección, el fracaso. Hay que ser organizados, hay que ser ordenados, hay que saber marcar los tiempos y las tareas que cada integrante tiene que realizar.
  • Motivación: Hay que tener motivación para querer hacer las cosas bien, desempeñar tus funciones motivado e ilusionado. Pasamos más de la mitad de nuestra vida trabajando, y qué mejor que hacerlo con una actitud positiva.

Es revitalizante personal y profesionalmente hablando, entrar en una nueva casa y ver que no todo se ha perdido. Que si que hay gente que comparte tu forma de ver y construir equipo, y que se preocupa en cuidar estos valores hoy en día olvidados.

Si, he dicho casa y no empresa por que eso es lo que se respira cuando entras a formar parte, tal y como dijo nuestro Presi allá por Diciembre; “….a pesar de que cada día somos más, los valores humanos y familiares que hay dentro de nuestra empresa es algo difícil de encontrar y que entre todos tenemos que cuidar.

No podía tener más razón, precisamente esto, entre otras cosas, es lo que diferencia a AM CARGO del resto de empresas en las que he estado, y como ya dije al comienzo ya son unos cuantos años. Familiar el ambiente entre el staff, familiar la relación con los clientes, y hasta familiar el trato con los proveedores y esto es lo que cierra el círculo perfecto para poder llegar a donde queramos llegar.

En este camino que tenemos que recorrer, el levantarse cada mañana con ganas e ilusión, sabedor de que lo recorrerás acompañado de los mejores…… ¿se puede pedir más?

Almudena Expósito
Directora AM CARGO IMPORT LOGISTICS

AM CARGO… ¡Siempre Around The World!