Cómo entender una cotización de transporte aéreo

Cómo entender una cotización de transporte aéreo

El transporte aéreo no es uno de los más habituales en términos de logística. Sin embargo, es imprescindible entender el concepto de la cotización del transitario y todo lo que envuelven estos términos, ya que no solo es necesario planear cuando se va a utilizar este medio sino también otros aspectos realmente importantes com el coste del transporte o las diferentes tarifas que es necesario abordar.

¿Cuándo se puede necesitar un transporte aéreo?

Cuando se piensa en aviones se asocia rápidamente a largas distancias. Por tanto, si existe un envío internacional que es de extrema importancia se puede acabar optando por esta vía ya que es la que permite ahorrar más tiempo y es más efectiva. De hecho, el tráfico aéreo es muy diferente al terrestre y al marítimo.

Por otro lado, también es uno de los más seguros que existen debido a la enorme cantidad de controles que se realizan. Así, es ideal para enviar mercancías que puedan tener un alto valor. Sin embargo, también existe la posibilidad de enviar paquetes pequeños e incluso congelados si se cuenta con los medios suficientes para refrigerar la mercancía de forma adecuada.

Los tipos de servicios aéreos que se pueden usar

A la hora de utilizar el transporte aéreo es necesario diferenciar entre dos tipos de servicio. Por una banda, existe la opción del carguero donde se pueden llegar a usar mercancías que midan hasta los 2,05 metros ya que la puerta tiene una altura que alcanza los 2,10 metros de forma amplia.

En cambio, si se acaba decantándose por la opción del carguero, la altura es algo más limitada ya que apenas se alcanzan los 1,60 metros.

Tipos de cotizaciones en los aviones

A diferencia del transporte marítimo, los aviones cuentan con cotizaciones mucho más simples. La principal diferencia radica en el hecho que en el aire todo se cotiza en un solo pack, mientras que en los barcos se encuentran opciones mucho más desgranadas. En líneas generales, se elegirá la opción de flete, la cual se factura por la tasación de su peso en kilogramos. Sin embargo, también se pueden encontrar diferentes tipos de extra:

  • Fuel o FSC: el principal objetivo es corregir las diferentes fluctuaciones que pueden darse respecto al precio del combustible y, por ello, puede llegar a aplicarse un recargo.
  • Cambio de divisas: el flete que se abone en algún tipo de divisa que no sea el euro tendrá un recargo que puede alcanzar o superar el 1 %, además de todos los recargos que también se lleven a cabo sin euros.
  • IRC: son las iniciales de Insurance Risk Carge, que traducido vendría a ser una póliza de seguro para todos los temas de seguridad que puedan darse en el aeropuerto antes de la partida del flete.

Es necesario conocer una pequeña diferencia entre Europa y el resto del mundo, aunque cada vez más se intenta universalizar los criterios. Mientras en el continente europeo se intentaba aplicar las tasas tanto de fuel como de IRC, en función del peso bruto, mientras que en el resto del mundo se llevaba a cabo mediante el peso tasable. No obstante, esto está cada vez más obsoleto y, en este sentido, hoy en día el flete, el fuel y el IRC se miden mediante el peso tasable.

Cómo calcular el coste de un transporte aéreo

Además, también es necesario conocer el precio que puede tener realizar un envío aéreo. Para ello, tanto los recargos como los fletes se expresan en función de los kilos necesarios para llevar a cabo el encargo. En la mayoría de transitarios se realiza así, ya que son las propias compañías aéreas las que acaban cotizando siguiendo este criterio.

En el flete, siempre existe un mínimo de peso y, posteriormente se consulta una tabla donde se indica un precio por intervalos de peso. En este sentido, se puede encontrar entre envíos de menos de 45 kilos, 100 kilos, 200 o 300 kilos entre otros. Se debe calcular el peso tasable del envío. ¿Cómo se lleva a cabo? Pongamos por caso que debemos enviar un paquete de 100 kilos con un volumen de 1,5 metros cúbicos. Si buscamos la densidad son 167 kg/metro cúbico. Esto multiplicado por 1,5 metros cúbicos da un resultado de 250 kilos.

Por tanto, debemos irnos al tramo inferior al que le toca. En este caso, son los -100 kilos que pertenece a 0,95. Esto multiplicado por el peso total da un precio de 237,98 euros. Además, también se debe multiplicar el peso por el valor de Fuel e IRC correspondiente para completar los costes del transporte aéreo.

Los gastos más habituales a nivel local

El transporte logístico por aire puede requerir de gastos locales tanto en el origen como en el destino. Por ello, es importante conocer cuáles son los más importantes y a los que se debe prestar una mayor atención:

  • E2/G4: recargo que se puede llegar a cobrar cuando se transporte las mercancías a través de las instalaciones de un aeropuerto. Suele cobrarse en peso bruto.
  • GTC: además, si se cuenta con una asistencia en tierra en un aeropuerto, también se deberá pagar un recargo que será en función del peso bruto.
  • Tasa PNS: el Plan de Seguridad Aéreo que se aplica también tiene un coste que debe afrontarse en función del tipo de carga y del peso de ésta. Por ello, es importante informarse con antelación.
  • Manipulaciones en el aeropuerto: cuando se manipula la carga en las instalaciones del aeropuerto, también se aplica un coste que se deberá tener en cuenta.
  • AWB: en cualquier transporte aéreo se requerirá el Conocimiento de Embarque Aéreo y, por tanto, la emisión de dicho documento también tendrá un coste.
  • Aduanas: es una de las partes más complejas ya que existen diferentes tipos, en función del tipo de mercancía, la cantidad que se aplique así como si es exportación o importación, entre otros.

Por ello, la cotización del transitario consta de diferentes pasos que es necesario conocer para poder sacar partido a todas las ventajas del transporte aéreo.