El comercio internacional requiere de servicios administrativos que realicen gestiones especializadas entre los espacios económicos de países distintos. La circulación de mercancías está sujeta a distintos controles públicos. Básicamente son de seguridad, salud pública, fiscales y estadísticos. De ahí que el transitario colabore con los servicios de transporte, sobre todo en puertos y aeropuertos, para facilitar estas tareas.

Un transitario se distingue de una agencia de transporte en que no se ocupa del transporte interior. Es decir, se enfoca en cuando la mercancía entra o sale definitivamente del ámbito de la autoridad ejercida en la aduana. Este servicio administrativo puede ser prestado tanto por una persona física como jurídica.

A título individual, los profesionales vinculados a estos servicios se conocen como agentes de aduanas. No se deben confundir con los agentes del Servicio de Vigilancia Aduanera. Estos últimos, en las especialidades de investigación y marítima, ejercen como autoridades públicas. Se encuadran bajo la responsabilidad del Ministerio de Hacienda.

Perfil profesional de un agente de aduanas en España

Un agente de aduanas se encuentra entre dos fuerzas poderosas pero que, a veces, pueden ser contrapuestas. Por un lado las necesidades logísticas de las empresas que solicitan máxima rapidez en servir las mercancías. Y por otro, pasar los controles de una legislación diversa, de complejidad creciente y que cambia con frecuencia.

La especialización y la versatilidad son factores clave para ejercer en este sector un satisfactorio desempeño profesional.

¿Cuáles son las funciones realizadas por un agente de aduanas?

Sintéticamente podemos señalar las siguientes:

  1. Formalización del Documento Único Administrativo (DUA) de la Agencia Estatal de Administración Tributaria.(AEAT). También las gestiones habituales realizadas en aduana exigibles para importadores o exportadores. La parte material de las inspecciones supone una inversión importante en tiempo. Administración y empresas deben colaborar en beneficio e interés de todos.
  2. Personarse ante las autoridades fiscales para representar a la empresa que contrata los servicios en el examen de las mercancías. Con la capacidad para obrar en representación de los clientes, los agentes de aduanas sitúan al personal más experimentado en esta fase delicada del transporte.
  3. Tramitación de los permisos CITES (The Convention on International Trade in Endangered Species of Wild Fauna and Flora) sobre control de comercio internacional de especies amenazadas. Lo mismo para presentar los certificados fitosanitarios obligatorios en ciertos productos, además del control sanitario en general.
  4. Presentación del certificado SOIVRE (Servicio Oficial de Inspección, Vigilancia y Regulación de las Exportaciones), junto con asistir a la inspección oficial de las mercancías. Suelen ser productos alimentarios y estos controles buscan acreditar su calidad. También que cumplen la normativa comunitaria sobre envasados, etiquetado y formas de presentación.
  5. Realizar tareas de apoyo en inspecciones tributarias con los agentes de la AEAT. Las posibles discordancias entre los productos revisados y la documentación presentada se reciben en el mismo momento de su apreciación.
  6. Asesoramiento en comercio internacional, generación de informes y aportación de datos para estadísticas.
  7. Asistencia y apoyo para clasificación arancelaria de mercancías. Es un soporte indispensable para empresas con poca experiencia en comercio internacional. Los errores en este aspecto suelen tener graves consecuencias económicas.
  8. Elaboración de presupuestos, estudios económicos y documentación general sobre importaciones y exportaciones.

 ¿Qué se requiere para ser un agente de aduanas?

Un agente de aduanas es una persona física que tiene residencia legal en un estado de la Unión Europea. Por las funciones tan variadas vistas con anterioridad debe tener conocimientos de legislación tributaria y aduanera. También conocimientos sobre las normas relacionadas, de alguna manera, con las gestiones administrativas en comercio exterior.

Para certificar estos conocimientos es necesario superar unas pruebas organizadas por la Agencia Tributaria. Asimismo, estar inscrito en el Registro de Representantes Aduaneros de la AEAT.

Por último, la experiencia sobre las materias propias del transporte de mercancías y la logística forma el bagaje básico de esta actividad. Se valoran la formación en idiomas y las habilidades para tomar iniciativas resolutivas bajo presión.

¿Qué esperan las empresas de transportes de los agentes de aduanas?

En primer lugar, los agentes de aduanas están al corriente de las distintas actividades y operativas involucradas en logística y transportes. Responden con diligencia en las tareas encomendadas y sirven de puente entre un sector productivo y las autoridades aduaneras. Se pueden añadir las siguientes ventajas que esperan encontrar:

  1. Capacidad para gestionar el tránsito de mercancías por aduana hacia nudos de comunicaciones diversos. Y para establecer, con rapidez y eficacia, alternativas ante cualquier contratiempo o imprevisto.
  2. Poseen medios materiales y espacios habilitados para el almacenaje y clasificación de mercancías. También para representar personalmente a la empresa que les contrata para cualquier trámite en la aduana.
  3. Representación de la empresa de transporte que contrata los servicios para gestiones ante las autoridades dirigidas a obtener certificados, permisos o habilitaciones.
  4. Buenas capacidades comunicativas con conocimiento de idiomas para establecer contactos con autoridades y los profesionales más diversos.

Encaje del papel del agente de aduanas en el comercio internacional

El control aduanero se presenta como una dificultad añadida en el transporte internacional de mercancías. La incertidumbre sobre los tiempos que consumen estas gestiones da máxima relevancia a la labor de los agentes de aduanas. Gracias a su profesionalidad y eficiencia se ganan tiempos preciosos para la actividad productiva.

La planificación logística debe contar con servicios especializados en cada uno de los procesos de llevar mercancías de puerta a puerta. Con mayor motivo en las aduanas, donde las operaciones previstas pueden acumular un gran número de incidencias.

Resultaría completamente antieconómico que las empresas de transporte asumieran estas funciones tan alejadas de su quehacer básico. Para la administración pública también ayuda contar con un servicio especializado al que dirigirse en representación de una empresa o particular.

Como conclusión, el servicio transitario o el ejercicio profesional de los agentes de aduanas no se agota en la simple representación. La externalización de estas funciones alcanza un sentido económico completo por ser tan especializadas. Con el apoyo de una asesoría, los planes logísticos ponen buenas bases para que vean cumplidos sus objetivos.